Para secretarios, presidentes y miembros del consejo
El acta empieza en lo que de verdad se dijo.
Graba la sesión del consejo, transcríbela en la Mac de quien lleva la secretaría y saca una minuta con decisiones y pendientes para redactar el acta. Nada de lo que discute el consejo pasa por un servidor.
Lo que está en juego
Lo que se dice en tus juntas no es cualquier cosa.
Lo que discute el consejo no es público.
Resultados antes de publicarse, sucesiones, litigios, operaciones en curso: nada de eso debería existir en el servidor de un proveedor.
Redactar el acta de memoria sale caro.
Sin una transcripción fiel, el acta depende de las notas de quien alcanzó a escribir mientras también opinaba.
Un bot en la sesión es un invitado más.
Un asistente que entra como participante a la videollamada tiene su propia nube detrás y su propia lista de accesos.
Minuta
Decisiones y pendientes, listos para el acta.
Al terminar, el resumen se escribe en la Mac: qué se acordó y qué sigue, con responsable y fecha cuando la sesión los dice. La minuta sale en Word o PDF con los participantes y el transcript como anexo: un borrador para el acta, no el acta.

Cómo encaja
Lo que hace Resumi en tu trabajo.
Todo lo que sigue ya está en la app y ocurre en tu Mac, con o sin internet.
Marca los momentos
«Marcar este momento» deja una marca mientras grabas, para volver a una votación o a un acuerdo sin escucharlo todo.
El original no se toca
Lo que produjo Whisper no se edita: cada corrección va a una bitácora con «Ver original», y el JSON exportado lleva el original y la bitácora. El interruptor Solo lectura se puede fijar por MDM.
Bajo llave
Candado por grabación o por carpeta: transcript, resumen, marcas y audio se cifran con AES-256-GCM y el texto en claro se borra del disco. Se abre con Touch ID o con tu clave de recuperación.
Consejeros a distancia
Si parte del consejo entra por videollamada, sus voces van en la pista del sistema y la sala en la del micrófono, cada una por separado.
Encuentra lo que se dijo
Búsqueda de texto completo en todas tus grabaciones, o solo dentro de una carpeta o de una etiqueta. El reproductor salta al turno.
Minuta en Word o PDF
Título, fecha, duración, participantes, decisiones y pendientes, con el transcript y sus marcas de tiempo como anexo. Se resume en tu Mac, sin red.
Grabar con aviso
Sin bot, sin nube, y avisando.
No entra un bot a la llamada, y eso no significa grabar a escondidas: a las personas les avisas tú antes de empezar. No hay modo oculto: mientras grabas, macOS muestra el indicador del micrófono y la app la grabación en curso.
Antes de cada grabación sale la hoja «Antes de grabar»: un guion para leer en voz alta o un texto para pegar en el chat, en español o en inglés, y los puedes reescribir en Ajustes. Cada grabación anota cómo avisaste.
Avisa al abrir la sesión y que conste en el acta. Si el consejo tiene una política sobre grabar sus sesiones, esa manda sobre cualquier herramienta, esta incluida.
Los límites
Lo que Resumi no hace.
Mejor saberlo antes de comprar que descubrirlo en la junta importante.
En una sala, todas las voces son una.
No hay diarización: en videollamada separa «Tú» y «Ellos» por pista, pero en una reunión presencial todo entra por el micrófono y queda como una sola voz. Los hablantes se renombran a mano.
No redacta el acta.
Da el transcript, el resumen y la minuta. El acta, con sus formalidades, la redacta y la firma quien corresponde.
Sin tu clave, no se abre.
La clave de recuperación la genera tu Mac y te la enseña una vez; nosotros nunca la tenemos. Si pierdes la clave y el llavero de esa Mac, pierdes lo que tenga candado.
Para quién
También para.
La misma app, en otras salas donde lo que se dice no debería salir.
Despachos jurídicos
Llamadas con clientes bajo secreto profesional, con el original intacto y cada corrección con rastro.
Holdings
Juntas con cada empresa del grupo, cada una en su carpeta y ninguna en el servidor de un proveedor.
Consultores
Entrevistas con muchos clientes y NDA de por medio, cada uno en su carpeta y con sus nombres bien escritos.
Finanzas
Llamadas con bancos, auditores e inversionistas, con cifras que no deberían viajar a ningún servidor.
Recursos humanos
Entrevistas y conversaciones delicadas, con aviso, bajo llave y con un plazo para borrar el audio.
Fusiones y adquisiciones
Due diligence y negociaciones con nombre clave, donde cada proveedor de más es una fuga posible.
Directivos
Muchas juntas y poco tiempo: lo que se acordó en cada una, sin que tu agenda pase por la nube.
Información confidencial
Secretos industriales, datos de clientes o información regulada: una herramienta que tu equipo de seguridad puede comprobar.
Preguntas.
5 preguntas · cada respuesta se entiende sola
¿Tengo que avisar que estoy grabando la reunión?
Sí, avisa siempre antes de empezar; es tu responsabilidad, no de la app. En México la Suprema Corte ha resuelto que la inviolabilidad de las comunicaciones protege frente a terceros ajenos, no entre quienes participan, así que grabar tu propia conversación no la viola; divulgar lo íntimo o lo sensible sí puede violar la privacidad, y si grabas a clientes o pacientes tratas datos personales bajo la LFPDPPP. En otros países hace falta el consentimiento de todos. Antes de cada grabación, la hoja «Antes de grabar» te da un guion para leer o pegar en el chat y anota cómo avisaste. Resumi no recibe, guarda ni procesa tus grabaciones, así que no es responsable ni encargado de ese tratamiento: lo eres tú. Tampoco tiene modo oculto: macOS muestra el indicador del micrófono y la app la grabación en curso.
¿Distingue quién habla?
Por pista, no por voz. En una videollamada guarda en pistas separadas tu micrófono («Tú») y el audio del sistema («Ellos»), y así las marca en el transcript. No hay diarización: en una reunión presencial todo entra por el micrófono y queda como una sola voz. Puedes ponerle nombre a cada hablante después.
¿Puedo bloquear solo algunas grabaciones?
Sí, como en Notas de iPhone. En la cabecera de cualquier grabación pulsas «Poner candado»: su transcript, resumen, marcas y audio se cifran, el texto en claro se borra del disco y el título sigue visible. La primera vez la app genera tu clave de recuperación y te la enseña; después desbloqueas una vez y se abren todas las que tengan candado durante esa sesión, y se vuelven a cerrar solas a los 15 minutos sin usarse o cuando la Mac duerme.
¿Se puede editar el transcript? ¿Queda rastro?
Sí a las dos. Corriges un turno, renombras a quien habla o aplicas una corrección a las otras apariciones, pero lo que Whisper produjo no se toca: la corrección va en una capa aparte, el turno muestra «Ver original» y cada cambio queda en una bitácora (qué decía, qué dice, cuándo) que viaja en el JSON exportado. Para un despacho hay un interruptor «Solo lectura» en Ajustes, fijable por MDM. Lo que no prometemos: «imposible de manipular» no existe en software que corre en tu propia Mac. Lo que sí: desde la app el original no se edita y toda corrección deja rastro.
¿Qué pasa si pierdo la clave de recuperación?
Depende de si todavía puedes entrar. Si abres con Touch ID o la sesión sigue abierta, generas otra en Ajustes › Cifrado en reposo › «Regenerar clave de recuperación», y la anterior deja de servir. Si no tienes la clave ni el llavero de esa Mac (otra Mac, un respaldo restaurado, un llavero borrado), pierdes las reuniones cifradas: toda la biblioteca si activaste el cifrado en reposo, o las que tengan candado. Una carpeta con candado pide siempre la clave, así que sin ella no se abre. Por eso la app no bloquea nada hasta que marcas «Ya la guardé». La clave la genera tu Mac y no viaja a ningún sitio: ni pregunta secreta, ni código de rescate, ni copia en la nube, ni copia nuestra. Es una decisión de diseño (ADR-002 y ADR-003): cualquier puerta de recuperación sería también la puerta de un atacante.